De Carreras (60 articulo/s)

Julio 2009 - Badwater Ultra

Relato de una aventura épica en una de las carreras mas duras del mundo

Por: Xesc Teres

BADWATER 2.009 El pasado 13 de julio se disputó en el estado de California una de las carreras considerada de las más duras, si no la mas dura, del mundo, la Badwater, en la que tuve el honor de poder participar conjuntamente con mi compañero Carles Cunill, al ser los primeros españoles aceptados para estar en la línea de salida. Esta prueba enfrenta cada año a 90 atletas de todo el mundo, corredores, triatletas, aventureros y montañeros que tienen que superar las 135 millas (217 Km.), en una carrera “non stop” atravesando el “Death Valley” a unas temperaturas superiores a los 50 ºC. La salida es en “Badwater”, la mayor depresión de Norteamérica con 85 m. BAJO el nivel del mar y finaliza en “Mt. Whitney Portal” a una altitud de 2.533 m, ascendiendo además durante el recorrido otras 2 montañas que acaban significando un desnivel acumulado positivo de 3.962 m. y acumulado negativo de otros 1.433 m. Se atraviesan lugares tan conocidos en USA como Mushroom Rock, Furnace Creek, Salt Creek, Devil’s Cornfield, Devil’s Golf Course, Stovepipe Wells, Panamint Springs, Keeler y Lone Pine. Todas estas características dan como resultado como ya he mencionado, que se hable de esta prueba como la prueba a pie, mas dura y extrema que se ofrece en todo el planeta. Un verdadero reto entre “campeones”, Badwater Ultra maratón 2009 estuvo formada por 50 corredores veteranos que ya habían demostrado su fortaleza y habilidad en esta prueba y 38 corredores debutantes (“Rookies”), entre ellos yo mismo, que teníamos las credenciales, fortaleza y preparación que exige la organización para poder competir en esta prueba aunque hasta ese momento solo hubiésemos realizado otro tipo de aventuras, triatlones u otras pruebas extremas. Destacar que el BADWATER ULTRA MARATÓN es, y siempre ha sido, una carrera por INVITACIÓN. Los solicitantes son aceptados únicamente en base a los méritos expuestos en el currículum de cada uno de los aspirantes. A nivel de mi experiencia personal tengo que decir que tan solo llegar me di cuenta, que lo más duro de la carrera no iba a ser ni el kilometraje, ni el desnivel, ni el terreno (es todo asfalto) si no el calor, el abrasador viento que justo al salir del coche noté como me quemaba la cara, los ojos, la nariz y la garganta al respirarlo. La salida de la prueba se realiza en 3 tandas distintas de 30 corredores cada una. La primera a las 6am, la segunda a las 8am y la tercera a las 10am. Carles y yo, como la mayoría de los novatos en la prueba, salimos en la primera de las tres salidas y a esa hora la temperatura es ya de 40º. Salimos con la ilusión y la voluntad de ser los primeros Españoles en acabar con éxito esta prueba y a ser posible obteniendo la valorada hebilla, que se entrega a todos los finalistas que acaban con un tiempo inferior a 48 horas. Los primeros kms hasta el primer checkpoint en Furnace Creek Ranch, km. 27,84 se pueden definir como “fáciles” ya que la extrema calor todavía no se ha presentado y además el perfil es bastante fácil ya que es un continuo suave tobogán. A partir de este punto y hasta el km. 70 aprox. es donde las calderas del infierno hacen su aparición. Es de suma importancia poder pasar este tramo lo más entero posible. Por suerte, el desnivel es casi nulo pero a causa del calor la más mínima inclinación te obliga a caminar. Las temperaturas ya están por encima de los 46º y el aire que circula es abrasador. Es importantísimo hidratarte y usar hielo en el cuello para bajar la temperatura corporal. Este es parte del importantísimo trabajo de la tripulación o equipo de apoyo que la organización te obliga a llevar. Debe estar formado como mínimo por un vehiculo y dos adultos y como máximo por 2 vehículos y 6 personas. En mi caso estaba formado por dos vehículos con cuatro adultos y mis dos hijos. Ellos se encargaron durante toda la prueba de darme comida, bebida, hielo, pulverizar agua fría y como no a darme ánimos continuamente. Por desgracia solo empezar me doy cuenta que no tengo un buen día. Una vieja lesión de cadera que en los últimos meses ha ido apareciendo, ha querido ser protagonista de la fiesta. El piramidal me presiona el nervio ciático y el dolor me impide correr, la temperatura empieza a subir llegando a los 52º y el amigo “pajaron” también se suma a la fiesta. Llevo en el cuerpo un buen “cóctel explosivo” y mi cabeza se hunde, NO me veo capaz de completar los más de 150 Km. restantes en estas condiciones, quiero abandonar. Por suerte, las personas que más quiero en el mundo (además de a mis padres), están a mi lado, mi hermano Jaume, mi mujer Rosa y mis dos hijos Ricard y Silvia son parte de mi tripulación conjuntamente con dos grandes amigos americanos Rob y Brad. No paran de animarme, me hacen ver el porque estoy en la Badwater, el porque me gustan los ultras… Llegamos a un pacto, continuo en carrera hasta las 21:00 h., a esa hora llevaré 15 horas de carrera, la temperatura habrá bajado y pensaré de nuevo si me retiro. No sé ni como pero los kilómetros van pasando, voy parando casi cada milla para estirar el piramidal, beber y casi lo más importante ponerme hielo y refrescarme el cuerpo. Parece mentira, ya no siento dolor, pero mi pierna me impide correr como a mi me gustaría hacerlo, me conformo en trotar unos 600 mts y caminar 1 km. Al final llego a las 9 p.m. y mentalmente soy otro. Estoy súper contento, feliz de estar allí, de compartir ese momento y lo más importante estoy seguro de que voy a ser FINISHER. Empieza la noche, dejamos atrás los fantasmas y los 52º de temperatura alcanzados como máxima. La temperatura baja, pero no abandonamos para nada ni los 40º ni el aire caliente o mejor dicho abrasador que continúa quemando la piel y sobretodo los ojos. Es increíble, tengo dos Xesc Terés dentro de mi, uno el físico que esta roto y otro el mental que esta pletórico, es bien verdad la gran fase épica QUERER ES PODER. Mi hermano Jaume y mi mujer han sido los artífices de este cambio. Además Jaume me acompaña gran parte del recorrido, creo que realizó unos 100km en total. Amanece el segundo día, el calor vuelve aunque la máxima se queda en “solo” 48,5º, pero ya no me afecta, voy tirando como un tractor, directo hacia la meta. Llegamos a Lone Pine, Km. 200, “solo” nos queda la subida hasta Whiney Portal. Son 17 Km. con un desnivel positivo de 1.700 mts. La subida es preciosa. Por desgracia un fuego a 2 Km. de la meta obliga al coche de mi mujer y mis hijos a dar la vuelta por seguridad, ya que solo dejan subir un coche por corredor. A falta de 1 Km. para meta vemos que es posible bajar de las 40 horas y la adrenalina llena mis venas. Empezamos a correr, parece increíble, me siento fresco, como nuevo… Realizo la llegada más intensa, más fantástica de toda mi vida, nunca la olvidaré. Al final han sido 39 horas 53 minutos y la posición 35 de los 88 escogidos. Fantástico, no puedo pedir nada más, solo agradecer una vez más el esfuerzo realizado por toda la tripulación y agradecer el apoyo y ánimos de toda la gente que desde casa me han ayudado a conseguir este sueño, así como a mi entrenador Ricard Vila que ha depositado en mi todos sus conocimientos e ilusión. Xesc Terés.