Pianeta Running (24 articulo/s)

Septiembre 2008 - Ultra Trail Mont Blanc

Cronica del UTMB 2008 publicada en Planeta Running

Planeta Running fue testigo directo del Ultra-Trail del Mont-Blanc, una de las carreras de montaña más conocidas del mundo que se celebra entre
tres países (Francia, Italia y Suiza), y que tiene como escenario la cima más célebre de los Alpes. Sólo los que corren por sus entrañas saben lo que esconde uno de los entornos más bellos de la naturaleza.
Nosotros te descubrimos sus secretos.

Texto: Daniel Sanabria. Fotos: The North Face / Daniel Sanabria.

Miles de personas flanquean la salida de la carrera mientras retumba en los
altavoces The Conquest of Paradise, una de las canciones más emblemáticas
de Vangelis. 2.300 corredores de 51 países diferentes, héroes de la montaña,
tienen frente a sí 166 kilómetros por recorrer y 46 horas para hacerlo. Son muchos
meses de preparación, tanto física como mental, y el único objetivo es terminar.
Muy pocos son los que piensan en ser campeón, en llegar el primero a la meta.
En el Mont-Blanc cualquier corredor que llegue a la meta es campeón, y como tal
lo demuestran los vitores y ovaciones de los aficionados. Da igual ser primero que
llegar el último, los gritos son igual de fuertes y los aplausos igual de numerosos.
La cuenta atrás es un momento especial, los corredores estiran por última vez y
se ajustan la ropa al cuerpo. Mochila preparada, bastones recogidos en la mano
y mirada al horizonte, donde se extienden miles de metros de montañas nevadas
y picos recortados.
El Ultra Trail del Mont Blanc es, a pesar de su corta edad, la carrera de montaña
más prestigiosa y carismática del mundo. Un circuito de 166 kilómetros que
transcurre por una de las zonas con los parajes más bellos de Europa: el Mont
Blanc, situado en el corazón de los Alpes. Con más de 9.000 metros de desnivel
positivo y una altitud que oscila entre los 807 metros en su punto más bajo y
2.516 en su cima más alta, es el sueño de la gran mayoría de los corredores de
ultrafondo. El recorrido pisa tres países diferentes, Francia, Suiza e Italia, siendo la
localidad francesa de Chamonix el punto de partida y llegada de la prueba.
El último fin de semana de agosto se disputó la edición de 2008, la sexta en la
historia del Ultra Trail. Los días 29, 30 y 31 Chamonix se convirtió en el centro
mundial de los amantes de la montaña y la aventura. Es un pueblo situado entre
la frontera de Francia y Suiza, con una arquitectura basada en la madera moderna
y totalmente acondicionada para la práctica de deportes de outdoor: esquí y
snowboard en invierno, trail running, escalada, piragüismo, etcétera. Así lo ponen
de manifiesto tanto las miles de tiendas de marcas deportivas situadas en toda la
localidad como las decenas de hoteles con las mejores prestaciones e información
para los huéspedes.

Este año el circuito ha variado respecto a las temporadas pasadas: siete
kilómetros más, un tramo más duro al final de la carrera con el puerto de
Flégère (1.877 metros) poco antes de llegar a la meta en Chamonix…
Algunos de los participantes aseguran que la zona más dura fue la parte
italiana, con tres puertos de montaña en los que las crestas y las bajadas
constituían el trazado natural. A las 6:30 de la tarde del viernes 29 de agosto
empezó la aventura.
Kilian, campeón y record con solo 20 años
Cuando sonó el pistoletazo de salida el volumen de los altavoces tronaba por
todas las calles de Chamonix. Los primeros corredores salieron a un ritmo alto
aunque conscientes del largo recorrido que les quedaba por delante. Entre
los favoritos figuraban el italiano Marco Olmo (59 años), campeón de las dos
últimas ediciones, Christophe Jaquerod, Dawa Sherpa y el francés Vincent
Delebarre.
La representación española fue la tercera más numerosa y entre
los ultrafondistas más destacados se encontraban
Kilian Jornet, a posteriori campeón de la carrera, Salvador Calvo o Jesús María Romón. Tampoco faltó a la cita Topher Gaylord, el presidente de The North Face
en Europa. En categoría femenina se vieron las caras las ganadoras de las tres últimas ediciones: Elisabeth Hawker (campeona en 2005), la francesa Karine Herry
(2006) y Nikki Timbal (2007).
Durante los primeros metros, la acumulación de corredores hizo imposible poder trotar, por lo que muchos aprovecharon para fotografiar al público que
le aplaudía, filmar en video las montañas nevadas del horizonte o despedirse de sus familiares situados en los laterales del primer tramo del circuito. En los kilómetros
iniciales la prueba transcurrió según lo esperado: ritmo suave y sin grandes diferencias entre los corredores.
El primer punto de control fue Saint Gervais, donde un grupo de cinco corredores entre los que se encontraban Kilian y Sherpa se despegaba de la cabeza del pelotón.
Como todos los pueblos por los que pasa el trazado, Saint Gervais se volcó con la carrera: puestos de avituallamiento con todo lo necesario para recuperar fuerzas, paneles publicitarios en las vallas del circuito, un speaker amenizando el paso de los corredores y, por supuesto, cientos de aficionados de distintos países
alentando e iluminando las caras de los corredores con los flashes de sus cámaras.
Fue con la caída de la noche sobre el techo de los Alpes y en la localidad de Les Contamines donde el joven Kilian se destacó como el claro favorito a ganar la carrera. La distancia respecto al segundo clasificado era ya de 10 minutos y el atleta no tenía ninguna intención de bajar el ritmo en toda la noche. Les Contamines es una aldea con una tradición muy distinguida en el Ultra Trail del
Mont Blanc: los habitantes salen a la calle a iluminar con antorchas el paso de los corredores en un tramo de doscientos o trescientos metros. Además, luces de
color rosa y verde decoran un escenario natural perfecto para afrontar la larga noche entre las montañas.
La organización puso a disposición de los corredores dos zonas de descanso: Courmayeur y Champex, en las que los atletas depositaron un día antes de empezar la prueba un saco en el que guardaron ropa limpia, comida, cremas o geles. En estas áreas de descanso aprovechaban para comer, darse masajes (había
fisioterapeutas), tumbarse unos minutos e incluso charlar con sus familias.
Eran las 11:30 del sábado cuando un aviso de la organización llegó al grupo de periodistas que seguíamos el Ultra Trail: “Hay que cambiar el programa, Kilian está
corriendo a un ritmo muy alto y va a llegar antes de lo que estaba previsto”. En el programa oficial la hora calculada para la llegada del campeón eran las 4:30 de
la tarde, pero Kilian, batiendo todos los pronósticos y logrando una marca record en la historia del UTMB, cruzó la línea de meta a las 3:26, una hora antes de
lo esperado. 20 horas, 56 minutos y 50 segundos, tres números que definen a un campeón.

Los hermanos pequeños del Ultra Trail
En esos días de aventura y naturaleza en el Mont Blanc, el Ultra Trail de 166 kilómetros no fue la única prueba que se disputó. Dos carreras más formaron parte de los eventos de The North Face: la CCC (Courmayeur-Champex-Chamonix) de 96 kilómetros y 5.500 metros de desnivel; y la Petite Trotte à Lèon, una
prueba que debutaba este año y que a pesar de su nombre suponen 220 kilómetros y 17.000 metros de desnivel positivo.
En el caso de la Petite Trotte à Lèon la salida tuvo lugar ya el miércoles 27 de agosto a las 8:00 de la mañana desde la plaza situada en el centro de
Chamonix. Es un espíritu diferente, donde el equipo prima sobre el corredor individual. Se trata de un trazado sin clasificaciones, abierto a 50 equipos de
3 personas cada uno que no pueden separarse en ningún momento. El tiempo máximo para completar el recorrido es de 100 horas.

Una organizaciónsobresaliente
Si el Ultra Trail del Mont Blanc es la carrera de montaña más emblemática de Europa es en parte gracias a la organización de The North Face, y es que en este mundo de las carreras populares si se hacen las cosas bien nada tiene por qué fallar.
Fueron más de 100 los periodistas acreditados para el seguimiento de la prueba, miles los corredores y familiares reunidos en torno a Chamonix, y decenas los voluntarios que ayudaron a que este engranaje funcionara para que todo estuviera listo en su sitio y a su hora.
Además, durante los tres días de competición tanto prensa como familiares de corredores dispusieron de autobuses para seguir la carrera en distintos
pueblos de la zona. De esta forma los participantes en la prueba pudieron ver a sus acompañantes en varios tramos del circuito. En la plaza situada en el centro de Chamonix los stands de The North Face informaban a amigos y curiosos del kilómetro exacto en el que se encontraban los atletas en cada momento del trazado. Un escenario, acondicionado con altavoces y una pantalla de plasma, situado a escasos metros de la salida de la carrera completan la infraestructura de la organización.