Trail (10 articulo/s)

Julio 2006 - RAID DU CRO-MAGNON

Dentro del mundo de las carreras de montaña, esta en un clasico.

RAID DU CRO-MAGNON El ser humano tiene una afición inagotable por clasificar todas las cosas, y para no defraudar mis años de educación, he intentado clasificar esta carrera dentro de algún grupo pero por mucho que lo he intentado, no he sido capaz. Creo que esta carrera es simplemente UNICA. No la considero así por que es muy larga o con muchos desniveles o muy técnica, sino simplemente porque es como dirían los ingleses muy “friendly”, es decir muy amigable, se deja correr, se deja disfrutar y el entorno es extraordinario. Se desarrolla a primeros de Junio y consiste en unir corriendo dos países y la montaña y el mar por la conocida ruta de la sal. La salida es de Limone, un pequeño pueblo de montaña en el Piamonte (Italia) y se llega a Cap D´Ail (Francia) justo en la costa, por senderos GR en los que hay instalados 6 avituallamientos tanto sólidos como líquidos. Son 102 Kilómetros de montaña con 5.400 metros de desnivel positivos y 6.400 metros de desnivel negativos. La salida de Limone se hace muy temprano, a eso de las 5 de la mañana y con bastante frío ya que estamos a 1.000 metros sobre el nivel del mar. Este año, debido a grandes nevadas en los riscos que se recorren al principio de la carrera, la organización ha decidido acortarla unos pocos kilómetros para evitar la zona peligrosa de manera que ascendemos directamente a Fort Pernante a 2.100 m. por un sinuoso camino, donde empezamos a apreciar el magnifico pasaje del que vamos a disfrutar. Las laderas se empiezan a hacer empinadas con pendientes de mas del 50% y aunque el camino es ancho y seguro no dejamos de recordar que son los Alpes y aunque sean los del sur, son montañas serias. Teniendo en cuenta la variación del circuito en el ultimo momento, el primer avituallamiento, de Fort Central, no se hace, de forma que debemos encaminarnos al segundo, en el kilómetro 34,5, aunque para nosotros es alrededor del 28, pero aun así, es una gran distancia de forma que al final debemos usar las raciones que llevamos en la mochila. La segunda escalada importante la iniciamos después de la parada de La Miniere y subiendo por un tortuoso y húmedo camino en medio de un bosque, en donde encontramos algo de nieve llegamos a la Punta 2455, la cima de la carrera. Allí, todos excepto imagino que los primeros, nos paramos a disfrutar de un paisaje maravilloso que se extiende hacia el sur y a gozar de la primera visión del mar que espera nuestra llegada, y el hecho de compartir esta carrera con mi chica, hace aun mejor el momento. Siguiendo la cuerda de la montaña durante unos kilómetros en donde debido a la altura ha desaparecido la vegetación media y alta, bordeamos dos pequeños y fantásticos lagos de montaña e iniciamos un largo camino a media ladera con unas vistas que te dejan sin aliento, y no precisamente por ir corriendo. Un verde casi fluorescente de los pastos y el azul intenso del cielo nos acompañan hasta la cumbre de Trois Comunes a 2.080m. y 2 kilómetros mas allá encontramos el segundo avituallamiento, mas o menos a mitad de carrera. Paramos a descansar y a comer algo ya que es un punto muy bien surtido y además es donde la organización traslada las bolsas personales de los corredores, de forma que nos obsequiamos con un cambio de ropa, un auténtico lujo en una carrera de estas características. 20 minutos después, sequitos, comidos e hidratados, es como si empezásemos una carrera nueva, notamos la energía y desde luego se aprovecha bien. Una pequeña subida de 137 metros de desnivel y... hacia abajo, de manera vertiginosa, en poco mas de 12 kilómetros bajamos 1.616m. y llegamos a la pequeña población de SOSPEL en donde paramos un instante después de cruzar el río en otro avituallamiento. Carretera y manta es el lema de Laura de forma que casi sin quitarnos el sombrero, una Coca Cola al vuelo y seguimos camino, a trepar las pocas cuestas que quedan que son las mas duras. Entre un bosque de pinos corremos y andamos a una temperatura mucho mejor que el resto del día y con un sube y baja interminable logramos atisbar el mar de cuando en cuando, cada vez mas cerca hasta que después de una buena trepada y ya anocheciendo llegamos al cuarto avituallamiento del Col des Banquettes a 736m. Después de engullir mas que comer una polenta y un caldo calentito nos espera una buena sorpresa, la escalada, o por lo menos eso parecia, de la Cime de Baudon de 1.266m. a oscuras y saltando entre las piedras logramos llegar arriba sin casi ningún rasguño y ver desde allí las luces de Mónaco. Ya huele a mar. Si la subida ha sido difícil, no es nada comparada con la bajada, tropezones, resbalones, torceduras y blasfemias, se oyen en la noche unos detrás de otros y siguiendo el instinto gregario del ser humano, vamos haciendo de manera natural, pequeños grupos hasta estar a salvo un poco mas abajo. La adrenalina generada por la proximidad de la llegada hace su efecto, y los ritmos, a pesar del cansancio empiezan a aumentarse, el que andaba, trota, el que trotaba, corre y el que corría, va como loco al verse cerca de Niza. En el ultimo avituallamiento, en La Turbie (Niza) quedan escasamente 4 kilómetros y como entramos y salimos de zona civilizada, se hacen muy amenos, a pesar de que al llegar de madrugada no hay publico y parece un pueblo de esos de Almería para hacer películas del oeste, pero en versión Costa Azul. Una ultima subida hacia los Altos de Monte-Carlo y desde allí, con una fantástica vista de Monaco-la-nuit, bajamos hacia la playa donde entre dos catamaranes nos espera la cinta de llegada. Es poco mas de la 1 de la mañana y hemos tardado algo menos de 20 horas, no somos ni los primeros ni los últimos pero probablemente somos los que mas hemos disfrutado de la carrera. Correr una carrera de aventura es una experiencia especial, pero correrla compartiéndola con la persona a la que quieres aumenta el placer de manera exponencial, disfrutas de cada pequeño instante y vives sensaciones que son muy difíciles de explicar. Gracias Laura Marco Olmo, de 56 años, lleva ganado esta carrera desde 2001 y en esta ultima edición acabó en 10 horas casi justas mientras que el ultimo clasificado, llego a la meta justo antes de cerrarla en 28 horas y media, cual habrá disfrutado mas? Es una pregunta que creo que merece un pensarla un poco. Mas información: www.cromagnon-extremerace.com